6:30 am. Suena el despertador, lo miro, lo apago, cierro los ojos….
6:45 am. Vuelve a sonar… ¡a la ducha!. Samu primero, yo aprovecho los 5 últimos minutos de la mañana en el calorcito de nuestra cama.
Nos vestimos… ¡Vamos tarde!
7:30 am. Cogemos el coche, conduce Samu.
7:50 am. Estamos en la estación de tren de Álora, Samu se baja, un beso, “ahora te llamo”… Entonces adapto el asiento, los espejos, subo el volumen de la radio y emprendo mi camino.
Dejo Álora a mi espalda, sigo por la A357, veo Pizarra a la izquierda y continúo. Llego a la autovía, 100 metros y me salgo dirección a Villafranco del Guadalhorce. Esta carretera no sabría como llamarla… estrecha, doble sentido, mal asfaltada, con boquetes, curvas, limitaciones a 30 Km/h…
En 10 minutos cojo la carretera de Cártama, llego a Coín y me desvío dirección a Marbella.
Monda a la derecha, sigo, Ojén a la izquierda, comienzo a ver el mar, una vista impresionante… 10 kilómetros de curvas… y estoy en Marbella.
8:50 am. Aparco. Aunque tengo carnet desde hace casi 2 años, llevo conduciendo unos 9 meses, y como en casa no tengo problemas de aparcamiento, todavía no se aparcar en línea, así que busco un lugar que se parezca a mi entorno natural…
Al salir del trabajo llamo a Samu, el coge el tren y lo recojo en la estación de Álora de nuevo.
Cuando contamos dónde vivimos y dónde trabajamos, algunos/as se echan las manos a la cabeza… otros querrían vivir en el campo pero les parece que no van a poder llevar este ritmo, o que les va a ser duro ir y volver todos los días. Está claro que vivir a 5 minutos andando de tu trabajo está bien, nosotros hemos estado así mucho tiempo, otros no tienen esa suerte y aunque viven en la ciudad tienen que estar una hora metidos en el coche, porque hay tráfico a esas horas o no encuentran aparcamiento… y encima cuando llegas a casa no tienes calidad de vida, escuchando a los vecinos continuamente, el ruido del tráfico, el chuleta con la música a todo volumen, la falta de espacio, la falta de sol y de aire puro… por eso ahora no nos cuesta hacer el camino porque cuando llegamos a casa se nos olvida todo lo demás… Y Samu, pues ya veis, en tren, leyendo o incluso a veces echando una cabezada… Para nosotros esto es calidad de vida!








Pues hacéis muy bien, la única pega que yo le veo a este ritmo de vida es el gasto de gasolina y que el micromachine, así le llamábais, no? tiene que sufrir con tanto viaje. Pero se os ve contentos y eso lo compensa. Un abrazo
En eso llevas razón Gamusino, pero lo llevamos bien porque es cuestión de tiempo que me den un destino cerca de casa, un abrazo.
me alegro guapa! sois unos campeones!
me encantaria vivir asi!!ojala algun dia…
un beso guapa y a ver si nos vemos pronto.
Desde luego no hay nada como vivir donde uno quiere. Lo ideal sería poder trabajar en el ámbito donde uno vive, pero, tal como están las cosas, con trabajar, donde sea, basta. Ciertamente es un derroche de tiempo y dinero el tema de desplazamientos. pero, el que algo quiere, algo le cuesta. Ánimo, que os está quedando muy bien “el cortijo”. Buena planificación. Saludos
p.d. Buenas fotos las de flickr.
Peor es estar todos los dias en la cola del PTA-Teatinos o cualquier otra como tu dices,si tu al final llegas a casa y te olvidas del mundanal ruido, eso es un gustazo!
¿Como esta la minina? Me acuerdo mas de ella…Dime que dias pillas de vacas qtenemos taller pendiente, pero para hacerlo de verdad ehh? Besitos a los camperos!
Nanu..sois unos campeones con el despertador! ains con lo mal que me llevo con ese bicho!!
pero tenéis mucha razón..cuando llegáis arriba estoy convencida que reseteais todo lo malo y surge el disfrute!
a seguir caminando en este sueño! besines grandes a los dos!
Algún día nos tocará a nosotros, algún día… Bea y yo nos sentimos un poco frenados por Maxi (ya se sabe, el cole, los amiguitos, las actividades…) pero tenemos claro que eso es lo que queremos (bueno, menos “lagareño”).
Un beso goldo Nanuka!