Cuando compramos la casa, en pleno agosto, una de las cosas que nos llamó la atención es el frescor que sentíamos al entrar en ella, una auténtica gozada, la diferencia de temperatura con el exterior era brutal, no necesitamos aire acondicionado!!. Los gruesos muros de piedra y barro y el techo de caña, barro, y teja árabe era la responsable de esto. La diferencia con la construcción típica de estos días no es sólo el grosor de las paredes, es el material de los mismos. No todos los materiales de construcción tienen cualidades “bioclimáticas”. El cemento, por ejemplo, lo más usado hoy día, no tiene estas cualidades, no transpira, retiene la humedad (todos conocemos alguna mancha de humedad eterna en casa de alguien), no tiene plasticidad, es decir, se quiebra o se parte cuando no soporta alguna fuerza, y con los años se va degradando. Sus cualidades son en favor de la “construcción rápida”. Es bastante más barato, y mediante aditivos se consigue que pegue, que fragüe con rapidez (21 días tengo entendido), y que tenga bastante dureza. La cal, sin embargo, es transpirable (las casas tienen que respirar), tiene cierta plasticidad, y no hablemos de durabilidad (preguntárselo a los romanos!).
Archivos para 5 marzo 2010
A partir de comenzar las tareas en el huerto nos pusimos a investigar sobre las épocas de siembra, leímos y preguntamos a algunas personas que también tienen huertos. Nosotros ya habíamos hecho nuestros pinitos en la terraza de una de nuestras casas (lo que se llama un “huerto urbano”), con cajones llenos de tierra y habíamos conseguido recolectar lechugas, berenjenas, tomates, pimientos, pepinos…. Siempre de manera ecológica, sin utilizar insecticidas ni abonos preparados.
Un compañero de trabajo me habló de la agricultura biodinámica… ¿en qué consiste? le pregunte, y me hablo de la influencia de la luna, los ritmos cósmicos y las constelaciones en los cultivos, me encantó la idea. Casualmente, al poco tiempo, vino a visitarnos un amigo y al ver los comienzos de nuestro huerto también nos habló de lo mismo, nos comentó que había una mujer que cada año publicaba un “Calendario biodinámico”. Después de estas dos sugerencias me decidí a buscar este libro en Internet, y finalmente lo encontramos en la librería “Luces” de Málaga. La autora es María Thun y es realmente interesante. Ella llegó a estas conclusiones a través de ensayos en sus cosechas, observó que si movía la tierra y plantaba en distintos días, aunque las condiciones eran idénticas, las diferencias en las cosechas eran enormes, así que comenzó a investigar y a estudiar astronomía. El caso es que dependiendo del día y hora en la que se mueva la tierra, esta absorbe la energía cósmica al igual que el momento en que plantemos nuestras hortalizas.
Las plantaciones se dividen en hoja (lechugas, coles, acelgas…), frutos (tomates, pimientos, melones, habas…) y raíces (patatas, cebollas, rábanos, zanahorias…). En el calendario hay días y horas para plantar unas cosas u otras.
Dentro de poco comenzaremos a ensayar en nuestro huerto.
Para el que quiera conseguirlo:
Título:“Calendario de agricultura biodinámica” 2010.
Editorial: Rudolf Steiner.
ISBN: 978-84-92843-00-8










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